Tratamiento con flores de Bach
¿Qué son las flores de Bach?
Las flores de Bach son un grupo de esencias obtenidas de diferentes flores, las cualesnos ayudan a sanar nuestros desequilibrios emocionales. Estos, si no se reajustan adecuadamente, dan lugar con el paso del tiempo a desórdenes psicológicos, y posteriormente, si siguen sin corregirse, a una posterior enfermedad.
Su descubridor: Edward Bach
Edward Bach, su descubridor, era un reputado médico y bacteriólogo inglés de reconocido prestigio que vivía entregado a la que consideraba su causa: ayudar a sus pacientes. Pero sentía que la medicina ortodoxa de aquel tiempo, consistente en sangrías, amputaciones e ingesta de medicinas que provocaban a veces más efectos secundarios que beneficios, le resultaba muy frustrante y casi inconcebible. De manera que comenzó a buscar otros posibles remedios que pudieran ayudarle a paliar las enfermedades que padecían sus pacientes, sin que ello les ocasionara dolor ni efectos secundarios.
Comenzó a indagar entonces en la teoría de Hahnemann (padre de la homeopatía) descubriendo que tanto a él como a éste, les unía un fuerte vínculo con respecto a su ideal de la medicina. Tan grande fue en su vida la impresión que le causaron la obra de personajes de la talla de Hahnemann o Paracelso, que hizo que éste ilustre médico fuera abandonado poco a poco la medicina convencional de su tiempo,amparándose en métodos de sanación más naturales y sencillos. Así pues, se convirtió en un afamado homeópata, reinventando las vacunas que él mismo había descubierto transformándolas en homeopáticas.
Tras estallar la primera guerra mundial, Edward Bach se entrega con ahínco al cuidado de las víctimas de la guerra prestándoles noche y día sus servicios. Su incondicional entrega, la combinaba igualmente con sus investigaciones en la búsqueda de los remedios que ayudasen a sus pacientes a sanar sus dolencias y enfermedades. Pero éste ritmo acelerado y continuo, le pasó una factura muy severa a su delicado estado de salud sentenciando su propia vida, pues tras sufrir un desvanecimiento y ser intervenido de urgencias, Bach fue diagnosticado por sus propios compañeros médicos como un enfermo terminal al que le quedaban tan solo tres meses de vida. Pero lejos de desalentarse, ésto no hizo más que convertirse en un revulsivo catalizador de nuevas fuerzas para buscar aún con más ahínco los ansiados remedios que pudieran ayudar a la humanidad a liberarse de la enfermedad y el dolor.
Tras el conocimiento del destino final que le aguardaba, Bach decidió escapardurante un tiempo a su ciudad natal (Gales). Allí, paseando por aquellos bosques y parajes a los que que tanto amaba, y a los que tanto había echado de menos en su estancia en Londres, casi por casualidad, interpretando la signatura de algunas plantas, y sobre todo, dejándose envolver por la energía que éstas le inspiraron,descubrió las que habrían de ser las primeras esencias de su sistema floral.
Una vez concluyó la guerra, y pese a tener una reputada consulta en una de las calles más céntricas de Londres, Edward Bach decidió retornar nuevamente a su pequeña patria, Gales, confiando en una profunda intuición que le aseguraba que allí sería donde encontraría un remedio para la humanidad. Allí, se embebió tanto de la naturaleza a la que amaba que adquirió un aumento trascendental de su ya exquisita sensibilidad.Por aquel entonces, ya había descubierto, como digo, dos de sus esencias florales, a las cuales se fueron añadiendo una tras otra, las 38 esencias que componen su sistema terapéutico.
Fue mientras trabajaba plenamente ilusionado en su proyecto, cuando tomó plena conciencia de un detalle que se le había pasado por alto durante todo aquel tiempo, y era que habían pasado más de seis meses de el tiempo que habían estimado sus compañeros médicos que le quedaba de vida. Pero no solamente había trascendido el tiempo que le habían augurado, sino que igualmente, se sentía más lleno de energía y rebosante de salud de lo que jamás se hubiera sentido antes. Tras meditar profundamente en esto, llegó a la conclusión de que cuando una persona realiza el propósito de vida que tiene encomendado, es capaz de sortear los más enrevesados obstáculos del destino y alcanzar la plenitud de su existencia.
Pasado algún tiempo, Edward Bach culminó la obra de su vida aportando al mundo su extraordinario legado, el cual llevaría a la humanidad a la sanación profunda e inocua que desde siempre había soñado.
Y pese a que de su obra no recibió más que críticas, tanto por parte de la medicina ortodoxa como de sus propios compañeros, (obligándole incluso la primera a que renunciase de su cargo), el doctor Bach falleció en su tierra natal afirmando que lo hacía en paz y habiendo experimentado una vida llena de sentido tras haber culminado su misión con éxito.
¿Como trabajan las flores de Bach?
El concepto de sanación es muy sencillo: La salud es el resultado de la armonía mental, emocional y física. Cuando se tratan los desequilibrios psicológicos las enfermedades se curan. Los remedios florales nos ayudan a sacar las cualidades positivas que residen dentro de nosotros, y las activan neutralizando la emoción negativa o en desequilibrio que estemos padeciendo, reemplazando el miedo por valor, la inseguridad por confianza en nosotros mismos, la desesperanza por motivación e ilusión por lograr objetivos, etc.
Las esencias florales limpian el aura y los cuerpos sutiles de forma que los desequilibrios dejen de generar mala salud. Esa limpieza tiene lugar de forma simultánea, pero los resultados llevan un poco más de tiempo en manifestarse. Así pues, restableciendo la armonía psíquica y emocional ayudaremos a sanar a nuestro cuerpo.
Eficacia de ésta terapia
Esta terapia tiene ya 70 años de historia y demostrada efectividad, avalada por infinidad de casos clínicos resueltos. Su valor terapéutico fue reconocido en los años setenta por la organización mundial de la salud, y actualmente, gracias a la cámara Kirlian o al sistema de fotografía instantánea de alta frecuencia de Hans Seidl, se puede verificar instantáneamente la acción que las esencias ejercen sobre los cuerpos sutiles del cuerpo una vez han sido ingeridas.
Cuenta con la ventaja de ser compatible con cualquier otro tipo de terapia o tratamiento, y no tiene ningún tipo de contraindicación ni efecto secundario al tratarse de un método natural libre de químicos. De ahí que pueda ser utilizada sin riesgo por ancianos, mujeres embarazadas, lactantes y niños, independientemente de enfermos o cualquier otra persona que necesite utilizarlas.
¿Qué estados tratan las esencias?
Todos aquellos que procuran el sufrimiento mental y/o emocional traduciéndose esto en enfermedad.
Así pues trata con eficientes resultados síntomas como:
-Angustia.
-Ansiedad.
-Depresión.
-Baja autoestima.
-Todo tipo de miedos, incluido el terror.
-Soledad.
-Vacío existencial.
-Sometimento a la voluntad de otras personas.
-Sentimientos de envidia, celos, desamor, crueldad, etc...
-Pensamientos suicidas.
-Personalidad indecisa.
-Rupturas de pareja, matrimonios y todo tipo de lazos familiares.
-Adaptación a los cambios.
-Pensamientos repetitivos y torturantes.
-Apatías y desinterés por la vida...
Y un largo etc. Llegando hasta los 38 posibles estados que, en su día, el doctor Bach consideró afligían al ser humano.
Beneficios de las esencias florales en plantas y animales
Al igual que sucede con otro tipo de terapias naturales, como en el caso del Reiki, las esencias florales se les pueden administrar tanto a nuestras plantas como a nuestras mascotas.Estos seres experimentan, al igual que nosotros, emociones y sentimientos que expresan a su manera aunque no siempre seamos conscientes de ello por su falta de expresividad con palabras. Pero basta con observar el aspecto que presenta una planta, o el gesto que exteriorizan nuestras mascotas, para advertir la clase de emoción y sentimiento que late tras su apariencia.
Un animal, por ejemplo un perro, puede sentir miedo o sensación de indefensión, y ello traducirse en un animal visiblemente temeroso, huidizo o incluso ladrador e irritable. En un gato por ejemplo, el animal puede ser muy arisco y no querer experimentar contacto con los humanos. Estos, son dos ejemplos de entre los muchos casos que pueden ser tratados y corregidos con diferentes tipos de animales y con las esencias de Bach.
.
En el caso de las plantas, las emociones pueden llegar a ser muy parecidas. Unas gotas de esencias de Bach diluidas directamente en la tierra o en el mismo agua con el que se las riega, las ayudará a recuperar su belleza y lozanía, eliminará de ellas posibles plagas, y las hará lucir en todo su esplendor, sanándolas.
Casi todos las emociones que experimentamos los humanos, son experimentadas igualmente por las plantas y animales, excluyéndose en éstos únicamente la nostalgia por el pasado o el temor al futuro por no ser conscientes de lo que nosotros denominamos tiempo y por no tener consciencia de sí mismos, algo más o menos cuestionable.
Como se toman
Las esencias florales son muy fáciles y prácticas de tomar. Se presentan diluidas en un frasco de color topacio con agua de manantial y conservante, el cual contiene las gotas de tintura madre que el terapeuta haya prescrito según las necesidades específicas que presente el paciente.
El tratamiento normal suele ser de cuatro gotas cuatro veces al día, pudiendo incrementarse las tomas según juzgue el terapeuta. Es importante señalar el hecho de que no por tomar mayor cantidad de la dosis indicada se van a obtener antes los beneficios, así como la imposibilidad de tener efectos secundarios por el hecho de ingerir una mayor toma del preparado, pues recordemos que estamos hablando de plantas naturales cuya efectividad reside más en la frecuencia de su toma que en la cantidad que ingiramos.
Sanando emociones, mente y cuerpo
Nuestra verdadera esencia se halla oculta bajo capas y capas de emociones y sentimientos, no siempre positivos, que nos impiden brillar en nuestro máximo esplendor siendo nosotros mismos. Nos comportamos ante los demás de una forma muy distinta a como somos realmente, ocultamos nuestros sentimientos bajo una capa de tosca frialdad, nos infringimos muchas veces daño a nosotros mismos a veces con una crueldad dictadora, y todo ello hace que nuestra verdadera esencia se eclipse perdiéndose bajo una gran armadura que nos imponemos, ciñiéndonos cada vez más en el tiempo hasta convertirnos en personas enfermas. A través de las flores de Bach, podremos lograr sanar todas aquellas cuestiones mentales y /o emocionales que nos inquietan, y que provocan en consecuencia, si no se les pone remedio a tiempo, un conflicto con nuestro entorno (que no es más que la manifestación de un conflicto interno) o una enfermedad física.
Las esencias tienen un efecto denominado capas de cebolla, esto es, que van sanando cada una de las capas que nos envuelven liberando al genuino ser que llevamos dentro
En definitiva pues, la terapéutica de las flores de Bach nos ayuda sanando la raíz del problema o desequilibrio que se encuentra dentro de nosotros equilibrando nuestro estado emocional, y al producirse la sanación de la causa que genera el problema, irremisiblemente se palían o eliminan sus efectos, conduciéndonos a un estado de plenitud perfecto.
¿Qué son las flores de Bach?
Las flores de Bach son un grupo de esencias obtenidas de diferentes flores, las cualesnos ayudan a sanar nuestros desequilibrios emocionales. Estos, si no se reajustan adecuadamente, dan lugar con el paso del tiempo a desórdenes psicológicos, y posteriormente, si siguen sin corregirse, a una posterior enfermedad.
Su descubridor: Edward Bach
Edward Bach, su descubridor, era un reputado médico y bacteriólogo inglés de reconocido prestigio que vivía entregado a la que consideraba su causa: ayudar a sus pacientes. Pero sentía que la medicina ortodoxa de aquel tiempo, consistente en sangrías, amputaciones e ingesta de medicinas que provocaban a veces más efectos secundarios que beneficios, le resultaba muy frustrante y casi inconcebible. De manera que comenzó a buscar otros posibles remedios que pudieran ayudarle a paliar las enfermedades que padecían sus pacientes, sin que ello les ocasionara dolor ni efectos secundarios.
Comenzó a indagar entonces en la teoría de Hahnemann (padre de la homeopatía) descubriendo que tanto a él como a éste, les unía un fuerte vínculo con respecto a su ideal de la medicina. Tan grande fue en su vida la impresión que le causaron la obra de personajes de la talla de Hahnemann o Paracelso, que hizo que éste ilustre médico fuera abandonado poco a poco la medicina convencional de su tiempo,amparándose en métodos de sanación más naturales y sencillos. Así pues, se convirtió en un afamado homeópata, reinventando las vacunas que él mismo había descubierto transformándolas en homeopáticas.
Tras estallar la primera guerra mundial, Edward Bach se entrega con ahínco al cuidado de las víctimas de la guerra prestándoles noche y día sus servicios. Su incondicional entrega, la combinaba igualmente con sus investigaciones en la búsqueda de los remedios que ayudasen a sus pacientes a sanar sus dolencias y enfermedades. Pero éste ritmo acelerado y continuo, le pasó una factura muy severa a su delicado estado de salud sentenciando su propia vida, pues tras sufrir un desvanecimiento y ser intervenido de urgencias, Bach fue diagnosticado por sus propios compañeros médicos como un enfermo terminal al que le quedaban tan solo tres meses de vida. Pero lejos de desalentarse, ésto no hizo más que convertirse en un revulsivo catalizador de nuevas fuerzas para buscar aún con más ahínco los ansiados remedios que pudieran ayudar a la humanidad a liberarse de la enfermedad y el dolor.
Tras el conocimiento del destino final que le aguardaba, Bach decidió escapardurante un tiempo a su ciudad natal (Gales). Allí, paseando por aquellos bosques y parajes a los que que tanto amaba, y a los que tanto había echado de menos en su estancia en Londres, casi por casualidad, interpretando la signatura de algunas plantas, y sobre todo, dejándose envolver por la energía que éstas le inspiraron,descubrió las que habrían de ser las primeras esencias de su sistema floral.
Una vez concluyó la guerra, y pese a tener una reputada consulta en una de las calles más céntricas de Londres, Edward Bach decidió retornar nuevamente a su pequeña patria, Gales, confiando en una profunda intuición que le aseguraba que allí sería donde encontraría un remedio para la humanidad. Allí, se embebió tanto de la naturaleza a la que amaba que adquirió un aumento trascendental de su ya exquisita sensibilidad.Por aquel entonces, ya había descubierto, como digo, dos de sus esencias florales, a las cuales se fueron añadiendo una tras otra, las 38 esencias que componen su sistema terapéutico.
Fue mientras trabajaba plenamente ilusionado en su proyecto, cuando tomó plena conciencia de un detalle que se le había pasado por alto durante todo aquel tiempo, y era que habían pasado más de seis meses de el tiempo que habían estimado sus compañeros médicos que le quedaba de vida. Pero no solamente había trascendido el tiempo que le habían augurado, sino que igualmente, se sentía más lleno de energía y rebosante de salud de lo que jamás se hubiera sentido antes. Tras meditar profundamente en esto, llegó a la conclusión de que cuando una persona realiza el propósito de vida que tiene encomendado, es capaz de sortear los más enrevesados obstáculos del destino y alcanzar la plenitud de su existencia.
Pasado algún tiempo, Edward Bach culminó la obra de su vida aportando al mundo su extraordinario legado, el cual llevaría a la humanidad a la sanación profunda e inocua que desde siempre había soñado.
Y pese a que de su obra no recibió más que críticas, tanto por parte de la medicina ortodoxa como de sus propios compañeros, (obligándole incluso la primera a que renunciase de su cargo), el doctor Bach falleció en su tierra natal afirmando que lo hacía en paz y habiendo experimentado una vida llena de sentido tras haber culminado su misión con éxito.
¿Como trabajan las flores de Bach?
Al igual que sucede con otro tipo de terapias naturales, como en el caso del Reiki, las esencias florales se les pueden administrar tanto a nuestras plantas como a nuestras mascotas.Estos seres experimentan, al igual que nosotros, emociones y sentimientos que expresan a su manera aunque no siempre seamos conscientes de ello por su falta de expresividad con palabras. Pero basta con observar el aspecto que presenta una planta, o el gesto que exteriorizan nuestras mascotas, para advertir la clase de emoción y sentimiento que late tras su apariencia.
En el caso de las plantas, las emociones pueden llegar a ser muy parecidas. Unas gotas de esencias de Bach diluidas directamente en la tierra o en el mismo agua con el que se las riega, las ayudará a recuperar su belleza y lozanía, eliminará de ellas posibles plagas, y las hará lucir en todo su esplendor, sanándolas.
Comenzó a indagar entonces en la teoría de Hahnemann (padre de la homeopatía) descubriendo que tanto a él como a éste, les unía un fuerte vínculo con respecto a su ideal de la medicina. Tan grande fue en su vida la impresión que le causaron la obra de personajes de la talla de Hahnemann o Paracelso, que hizo que éste ilustre médico fuera abandonado poco a poco la medicina convencional de su tiempo,amparándose en métodos de sanación más naturales y sencillos. Así pues, se convirtió en un afamado homeópata, reinventando las vacunas que él mismo había descubierto transformándolas en homeopáticas.
Tras estallar la primera guerra mundial, Edward Bach se entrega con ahínco al cuidado de las víctimas de la guerra prestándoles noche y día sus servicios. Su incondicional entrega, la combinaba igualmente con sus investigaciones en la búsqueda de los remedios que ayudasen a sus pacientes a sanar sus dolencias y enfermedades. Pero éste ritmo acelerado y continuo, le pasó una factura muy severa a su delicado estado de salud sentenciando su propia vida, pues tras sufrir un desvanecimiento y ser intervenido de urgencias, Bach fue diagnosticado por sus propios compañeros médicos como un enfermo terminal al que le quedaban tan solo tres meses de vida. Pero lejos de desalentarse, ésto no hizo más que convertirse en un revulsivo catalizador de nuevas fuerzas para buscar aún con más ahínco los ansiados remedios que pudieran ayudar a la humanidad a liberarse de la enfermedad y el dolor.
Tras el conocimiento del destino final que le aguardaba, Bach decidió escapardurante un tiempo a su ciudad natal (Gales). Allí, paseando por aquellos bosques y parajes a los que que tanto amaba, y a los que tanto había echado de menos en su estancia en Londres, casi por casualidad, interpretando la signatura de algunas plantas, y sobre todo, dejándose envolver por la energía que éstas le inspiraron,descubrió las que habrían de ser las primeras esencias de su sistema floral.
Una vez concluyó la guerra, y pese a tener una reputada consulta en una de las calles más céntricas de Londres, Edward Bach decidió retornar nuevamente a su pequeña patria, Gales, confiando en una profunda intuición que le aseguraba que allí sería donde encontraría un remedio para la humanidad. Allí, se embebió tanto de la naturaleza a la que amaba que adquirió un aumento trascendental de su ya exquisita sensibilidad.Por aquel entonces, ya había descubierto, como digo, dos de sus esencias florales, a las cuales se fueron añadiendo una tras otra, las 38 esencias que componen su sistema terapéutico.
Fue mientras trabajaba plenamente ilusionado en su proyecto, cuando tomó plena conciencia de un detalle que se le había pasado por alto durante todo aquel tiempo, y era que habían pasado más de seis meses de el tiempo que habían estimado sus compañeros médicos que le quedaba de vida. Pero no solamente había trascendido el tiempo que le habían augurado, sino que igualmente, se sentía más lleno de energía y rebosante de salud de lo que jamás se hubiera sentido antes. Tras meditar profundamente en esto, llegó a la conclusión de que cuando una persona realiza el propósito de vida que tiene encomendado, es capaz de sortear los más enrevesados obstáculos del destino y alcanzar la plenitud de su existencia.
Pasado algún tiempo, Edward Bach culminó la obra de su vida aportando al mundo su extraordinario legado, el cual llevaría a la humanidad a la sanación profunda e inocua que desde siempre había soñado.
Y pese a que de su obra no recibió más que críticas, tanto por parte de la medicina ortodoxa como de sus propios compañeros, (obligándole incluso la primera a que renunciase de su cargo), el doctor Bach falleció en su tierra natal afirmando que lo hacía en paz y habiendo experimentado una vida llena de sentido tras haber culminado su misión con éxito.
¿Como trabajan las flores de Bach?
El concepto de sanación es muy sencillo: La salud es el resultado de la armonía mental, emocional y física. Cuando se tratan los desequilibrios psicológicos las enfermedades se curan. Los remedios florales nos ayudan a sacar las cualidades positivas que residen dentro de nosotros, y las activan neutralizando la emoción negativa o en desequilibrio que estemos padeciendo, reemplazando el miedo por valor, la inseguridad por confianza en nosotros mismos, la desesperanza por motivación e ilusión por lograr objetivos, etc.
Las esencias florales limpian el aura y los cuerpos sutiles de forma que los desequilibrios dejen de generar mala salud. Esa limpieza tiene lugar de forma simultánea, pero los resultados llevan un poco más de tiempo en manifestarse. Así pues, restableciendo la armonía psíquica y emocional ayudaremos a sanar a nuestro cuerpo.
Eficacia de ésta terapia
Esta terapia tiene ya 70 años de historia y demostrada efectividad, avalada por infinidad de casos clínicos resueltos. Su valor terapéutico fue reconocido en los años setenta por la organización mundial de la salud, y actualmente, gracias a la cámara Kirlian o al sistema de fotografía instantánea de alta frecuencia de Hans Seidl, se puede verificar instantáneamente la acción que las esencias ejercen sobre los cuerpos sutiles del cuerpo una vez han sido ingeridas.
Cuenta con la ventaja de ser compatible con cualquier otro tipo de terapia o tratamiento, y no tiene ningún tipo de contraindicación ni efecto secundario al tratarse de un método natural libre de químicos. De ahí que pueda ser utilizada sin riesgo por ancianos, mujeres embarazadas, lactantes y niños, independientemente de enfermos o cualquier otra persona que necesite utilizarlas.
¿Qué estados tratan las esencias?
Todos aquellos que procuran el sufrimiento mental y/o emocional traduciéndose esto en enfermedad.
Así pues trata con eficientes resultados síntomas como:
-Angustia.
-Ansiedad.
-Depresión.
-Baja autoestima.
-Todo tipo de miedos, incluido el terror.
-Soledad.
-Vacío existencial.
-Sometimento a la voluntad de otras personas.
-Sentimientos de envidia, celos, desamor, crueldad, etc...
-Pensamientos suicidas.
-Personalidad indecisa.
-Rupturas de pareja, matrimonios y todo tipo de lazos familiares.
-Adaptación a los cambios.
-Pensamientos repetitivos y torturantes.
-Apatías y desinterés por la vida...
Y un largo etc. Llegando hasta los 38 posibles estados que, en su día, el doctor Bach consideró afligían al ser humano.
Beneficios de las esencias florales en plantas y animales
Al igual que sucede con otro tipo de terapias naturales, como en el caso del Reiki, las esencias florales se les pueden administrar tanto a nuestras plantas como a nuestras mascotas.Estos seres experimentan, al igual que nosotros, emociones y sentimientos que expresan a su manera aunque no siempre seamos conscientes de ello por su falta de expresividad con palabras. Pero basta con observar el aspecto que presenta una planta, o el gesto que exteriorizan nuestras mascotas, para advertir la clase de emoción y sentimiento que late tras su apariencia.
Un animal, por ejemplo un perro, puede sentir miedo o sensación de indefensión, y ello traducirse en un animal visiblemente temeroso, huidizo o incluso ladrador e irritable. En un gato por ejemplo, el animal puede ser muy arisco y no querer experimentar contacto con los humanos. Estos, son dos ejemplos de entre los muchos casos que pueden ser tratados y corregidos con diferentes tipos de animales y con las esencias de Bach.
.
En el caso de las plantas, las emociones pueden llegar a ser muy parecidas. Unas gotas de esencias de Bach diluidas directamente en la tierra o en el mismo agua con el que se las riega, las ayudará a recuperar su belleza y lozanía, eliminará de ellas posibles plagas, y las hará lucir en todo su esplendor, sanándolas.
Casi todos las emociones que experimentamos los humanos, son experimentadas igualmente por las plantas y animales, excluyéndose en éstos únicamente la nostalgia por el pasado o el temor al futuro por no ser conscientes de lo que nosotros denominamos tiempo y por no tener consciencia de sí mismos, algo más o menos cuestionable.
Como se toman
Las esencias florales son muy fáciles y prácticas de tomar. Se presentan diluidas en un frasco de color topacio con agua de manantial y conservante, el cual contiene las gotas de tintura madre que el terapeuta haya prescrito según las necesidades específicas que presente el paciente.
El tratamiento normal suele ser de cuatro gotas cuatro veces al día, pudiendo incrementarse las tomas según juzgue el terapeuta. Es importante señalar el hecho de que no por tomar mayor cantidad de la dosis indicada se van a obtener antes los beneficios, así como la imposibilidad de tener efectos secundarios por el hecho de ingerir una mayor toma del preparado, pues recordemos que estamos hablando de plantas naturales cuya efectividad reside más en la frecuencia de su toma que en la cantidad que ingiramos.
Sanando emociones, mente y cuerpo
Nuestra verdadera esencia se halla oculta bajo capas y capas de emociones y sentimientos, no siempre positivos, que nos impiden brillar en nuestro máximo esplendor siendo nosotros mismos. Nos comportamos ante los demás de una forma muy distinta a como somos realmente, ocultamos nuestros sentimientos bajo una capa de tosca frialdad, nos infringimos muchas veces daño a nosotros mismos a veces con una crueldad dictadora, y todo ello hace que nuestra verdadera esencia se eclipse perdiéndose bajo una gran armadura que nos imponemos, ciñiéndonos cada vez más en el tiempo hasta convertirnos en personas enfermas. A través de las flores de Bach, podremos lograr sanar todas aquellas cuestiones mentales y /o emocionales que nos inquietan, y que provocan en consecuencia, si no se les pone remedio a tiempo, un conflicto con nuestro entorno (que no es más que la manifestación de un conflicto interno) o una enfermedad física.
Las esencias tienen un efecto denominado capas de cebolla, esto es, que van sanando cada una de las capas que nos envuelven liberando al genuino ser que llevamos dentro
En definitiva pues, la terapéutica de las flores de Bach nos ayuda sanando la raíz del problema o desequilibrio que se encuentra dentro de nosotros equilibrando nuestro estado emocional, y al producirse la sanación de la causa que genera el problema, irremisiblemente se palían o eliminan sus efectos, conduciéndonos a un estado de plenitud perfecto.







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